Me pregunto si es verdad que no sientes nada.
¿No te importan las miradas? ¿Las caricias? ¿De verdad que no notas la química?
No puedo creer que no se te remueva algo ahí dentro cuando me ves sonreír. no
me creo que no sientas ganas de abrazarme algunas veces. O las ganas de besarme
cuando estás tan cerca de mí. Para ti es todo un juego donde no hay nada que
perder. Para mí es una lucha continua con la esperanza de encontrar algún
rastro de aquello que fue nuestro. Y sí, lo sé, llevo las de perder. Pero qué
quieres que haga, no puedo luchar contra mí misma, prefiero caer entera que
destruirme trozo a trozo. Y ahora me resigno a verte pasar, a quererte por las
esquinas, a desearte por los rincones, a contener todo lo que no sean palabras.
Te quiero joder.

No hay comentarios:
Publicar un comentario