Hace cuatro días que no te veo, que no te hablo,
que no te escucho, que no te siento. Cuatro días eternos pensando en ti. Cuatro
días preocupada por saber como estas, que harás o que pensaras.
Hoy después de cuatro
días he vuelto a hablar contigo. Después de esos días, por fin he vuelto a
sonreír. Sonreír por la única razón de que tu estas bien. De que estas feliz, y
que te has acordado de mí. Que has cogido un pedacito de tu tiempo para hablar
con migo, para preocuparte por mí, para saber que tal estoy.
He podido comprobar que
estas bien. Que ya estás bien. Que ya esos ojitos no derraman lagrimas de
dolor, de tristeza ni de impotencia, por la muerte de un ser querido.
Verte llorar. Sensación
que experimente el pasado sábado. Una sensación que me asusto. ¿Por qué llorara
mi principito? ¿Qué le estará pasado? Me contaste tu problema, intente
ayudarte… no sé si llegue a conseguirlo, pero lo intente. Por ti lo intente.
Trate de olvidar mi dolor, la tristeza que me produce hablar sobre la muerte.
Por ti lo hice. Verte llorar me produjo muchas sensaciones. Una de ellas fue
tristeza. Tristeza, si, puesto que el verte llorar me produce tristeza a mi
también. Me produjo preocupación por no saber que estaría pensando, pero sobre
todo me gusto. Me gusto verte llorar. Me gusto porque eso quiero decir que
aparte de ser encantador, agradable y muy atractivo, eres sensible, no te
importa llorar delante de la gente. Significa que te preocupas por la gente,
por los tuyos. Que los cuidas, que los proteges y que los quieres.
Ahora sé que estas bien.
Ahora lo sé, pero entonces no. Estuve el día triste porque tú lo estabas tú. Me
pasé el día pensando formas para ayudarte, para animarte. Pero supongo que al
final eran formas para poder acercarme un poco más a ti, de estar más tiempo
contigo, de hablar durante más tiempo contigo. Pero no ha hecho falta,
sorprendentemente, no ha hecho falta. Has sido tú quien ha acudido a mí para
hablar, para tener a alguien en la que apoyarse, a alguien en quien confiar, y
en alguien en que te va a escuchar y apoyar sin reproches ni prejuicios.
Alguien a la que SIEMPRE y repito SIEMPRE va ha estar hay contigo para todo.
Para lo bueno y también para lo malo. Porque te quiere tanto que tiene claro
que nunca te va a dejar solo, porque te quiere tanto que jamás podría hacerlo.
¿Y sabes que es lo mejor?
…que esa persona… SOY
YO…
No te voy a decir nada, veo que gusta sufrir.
ResponderEliminarY se que lo bs a pasar mal, sabs que lo bas a pasar mal.Pero... estoy aqui y lo sabes.
MUSUS,MONGA!
si me gusta sufrir. pero no soy a la uncia, porque creo que tu tambn has pado posado por todo esto, y se que lo pasaste muy mal,pero bueno, dicen ke de los errores se aprenden asik.. me la tendre k ostiar y darme kuenta de k lo voy a pasar mal, para olvidarme de el.
ResponderEliminarse ke estas! y yo tambn estoy!
maite zaitut!
Yo e pasau por es y lo e pasau mal... no es que te guste sufrir, no puedes evitarlo,y... POR ESO VOY A ESTAR AQUI.
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